INNOVADORAS GDC
BUSINESS SOFTWARE DEVELOPMENT
Vamos a tu negocio, nos sentamos con tu gente y entendemos cómo trabajan. Después construimos el sistema que le queda a esa operación, no al revés.
Software a la medida desde Monterrey. ERP, CRM, WMS, portales de pedidos y automatización para empresas que ya crecieron más que sus hojas de cálculo.
No cotizamos por catálogo: primero entramos a la operación y la documentamos. Así se ve el camino completo, semana por semana, hasta que el sistema queda en tus manos y operando. Toca cada etapa para ver el detalle.
PLAZO TÍPICO PARA UN ARRANQUE DE 1–2 MÓDULOS · PROYECTOS MAYORES SE ENTREGAN POR FASES
Pasamos días en tu operación observando cómo se mueve el trabajo de verdad: quién recibe qué, dónde se detiene, qué se anota en papel y qué se vuelve a capturar. La mayoría de los proyectos de software fallan porque se diseñan desde una sala de juntas. Nosotros empezamos en el mostrador, el almacén y el escritorio donde ocurre el problema.
Cuéntale al asistente cómo trabaja tu negocio y te regresa un pre-diagnóstico: dónde se está yendo el tiempo y qué módulos lo resolverían. No da precios ni agenda — eso sale de la visita.
Casi nadie necesita todo desde el día uno. Empezamos por el módulo que más duele y los demás se van conectando encima.
Compras, ventas, costos y operación en un solo lugar, con los reportes que tú pides y no los que trae de fábrica un sistema genérico.
Cada prospecto con dueño, seguimiento y fecha. Se acaba el "se me pasó hablarle" y sabes qué vendedor está moviendo qué.
Entradas, salidas, ubicaciones y conteos cíclicos. El sistema y el anaquel dicen lo mismo sin cuadrarlo a mano.
Cobro conectado directo al inventario y a la contabilidad. Sin exportar archivos ni recapturar nada al cierre del día.
Tus clientes levantan y siguen su pedido solos. Menos llamadas de "¿ya salió lo mío?" y trazabilidad completa.
Timbrado conectado al SAT desde la venta. La factura sale del mismo dato que ya capturaste una vez.
Margen por producto, cartera vencida y ventas del día en pantalla. Los números que revisas el lunes, disponibles el viernes.
Cotizaciones, estatus de pedido y recordatorios de pago automáticos, con salto a persona cuando hace falta.
Repartidores, técnicos y vendedores capturando desde el celular, con evidencia fotográfica y firma del cliente.
Recordatorios escalonados según el historial de cada cliente y conciliación contra lo que entra al banco.
Si ya tienes algo que sirve, lo conectamos en vez de tirarlo. Bancos, marketplaces, contabilidad y proveedores.
Capacitación al equipo y ajustes conforme la operación cambia. Un sistema que nadie usa no resolvió nada.
Te decimos desde el principio cuánto cuesta, cómo se paga y qué pasa después de la entrega.
Se paga al aprobar el alcance. Con eso empieza el desarrollo y tienes entregas semanales que puedes revisar.
El resto se cubre cuando el sistema está funcionando en tu operación y tu equipo ya fue capacitado.
Cuota fija por hosting, soporte y ajustes. Sin licencias por usuario: si creces, no te cuesta más.
Vamos, vemos tu operación y te decimos con honestidad si hay algo que valga la pena automatizar. Si no lo hay, te lo decimos igual.